Porque los gatos no son de fierro, y no sólo son el objetivo de múltiples videos interwebs -burlezcos y otros no tanto-.
Sí, así se siente un lolito universitario un día cualquiera, levantándose y con el mundo girando a su alrededor. Todo esto justificado por una elevada, e INSOSLAYABLE, ingesta de alcoholz.
Admiren:

En verdad, el gato estaba “dopado” después de visitar al veterinario. ¿Pero no creen eso, o sí?
GD Star Rating
loading...